Archivos Mensuales: enero 2013

Un bonito microcuento en bicicleta.

El carril-bici es el opio del pueblo ciclista

Calle casi vacía. Una chica llega (a pie) a un paso de cebra, a la vez que yo llego en bici. Se para en el bordillo a esperar que yo pase. Me detengo y le hago el gesto mínimo (un leve ladeo de cabeza) para indicarle que cruce.

Se pone a cruzar, con ese trotecillo un poco apurado de la gente que cree que está donde no le corresponde y que quiere salir de allí lo antes posible para no molestar.

– No hace falta que corras, Me gusta verte cruzar.

Se echa a reir un momento y recupera su paso normal. Acaba de cruzar la calle mirándome de soslayo, con una media sonrisa. Me voy, yo también feliz.

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Metaperiodismo y trazabilidad

Type Face_The old way. (Bill Owen)

Type Face_The old way. (Bill Owen)

Voy a contaros por qué creo que si los medios de comunicación convencionales se tomaran la molestia de convertir el metaperiodismo en algo tan habitual como la información del tiempo, mejorarían muchas cosas. Entre ellas ganarían en credibilidad, crearían conocimiento (know-how) y recuperarían la influencia y la confianza que ahora no tienen. Aprovecharé también para introducir el concepto de “trazabilidad” aplicado a la noticia, que trataré a fondo más adelante.

Ayer leí que había cierta controversia acerca de esta noticia de Europa Press, utilizada -sin citar a la agencia- por el New York Times aquí. Aparte del hecho de que ver el dato en ese diario llenó de lógico orgullo a los compañeros de la agencia (salir del país, aunque sea simbólicamente, es signo de prestigio), se produjo este debate en Twitter, acerca de las fuentes y métodos que había utilizado la agencia para llegar a la conclusión de que había 300 políticos imputados por corrupción. Casi lo que más me interesa del debate es el contexto en el que se da: el de el periodismo como profesión que ha perdido su razón de ser, que ha dejado de servir para generar ingresos y por tanto se ha convertido en una especie de “hobby”, porque no da para vivir aunque el producto que supuestamente debía dar sí tiene demanda, cada vez mayor, y más exigente.

[Si ya sabes porqué el periodismo está como está, sáltate el siguiente párrafo]

Cómo se ha llegado a la actual situación tiene mucho que ver con el periodismo como negocio entendido sólo desde la perspectiva de generar ingresos. Sin pensar que éstos no podían seguir creciendo mientras la calidad del producto periodístico en sí bajaba, sacrificada a los anunciantes, los lobbys y los políticos que deciden dónde va la publicidad institucional. Los ERE y otras formas de disfrazar el fracaso de las empresas periodísticas en la gestión de su producto han tenido como resultado, además, que las viejas generaciones de periodistas no conviven con las nuevas y se pierden usos y costumbres muy necesarios. Periodistas y medios mareamos la perdiz sobre si es o no Internet la culpable mientras la gente encuentra otros canales para informarse (no medios) que encima son gratuitos.

Entiendo como metaperiodismo no sólo la reflexión sobre el periodismo sino, sobre todo, hacer periodismo sobre el periodismo. Es decir: en el supuesto que nos ocupa, hacer un reportaje, una información, sobre cómo los compañeros de Europa Press hicieron su teletipo sobre los 300 casos de políticos imputados por corrupción. Si el método seguido fue, como cuenta @MJArtuch, sumar a pedal los imputados en procesos abiertos en aquellas instancias judiciales seguidas por la agencia, el trabajo debió de ser ingente y, seguramente, incompleto. No sólo tenían que recopilar de cada uno de los juzgados (calculo que deben de ser como 2.400 o así, sin contar órganos colegiados, sólo juzgados unipersonales, y no sé si Europa Press los “sigue” a todos) el dato de imputados sino comprobar que esos imputados fueran políticos o lo hubieran sido, que el tipo o la tipa siguiera estando en condición de imputado, que la imputación fuera por corrupción -no por atentar contra la seguridad del tráfico, por ejemplo, o por violencia machista- y no imagino cuántas gestiones más.

Imaginad ahora que Europa Press tuviera una especie de “blog” de metaperiodismo. El autor, el encargado de la cosa, entraría en la reunión matutina de previsiones, la “reunión de papela” o como la llaméis allá donde trabajéis. Allí escucharía los temas que se van a tratar de publicar a lo largo del día, las fuentes que se van a usar, y su olfato periodístico le diría que de esas historias, a dos o tres se les puede sacar un rendimiento extra en el análisis metaperiodístico. Ahí empieza su trabajo: hacer el seguimiento del proceso de elaboración de la noticia de forma que al final obtenga su trazabilidad. Hagamos un paralelismo con la trazabilidad de los alimentos, muy relacionada con el control de calidad. La trazabilidad de la noticia permitiría, a través de todas las etapas de su producción, transformación y distribución, seguir su rastro, siendo así una herramienta de gestión del riesgo que facilitara, por un lado, la detección y retirada de las noticias, imágenes o cualquier otro producto periodístico defectuoso o en mal estado, y por otro, garantizara que a los ciudadanos se les ofrece información exacta, contrastada, veraz, relevante y completa.

Diréis que esto ya se hace en las secciones como el Defensor del Lector de El País pero no se hace en todos los medios de comunicación y siempre es a posteriori: después de un desastre, de una imagen falsa, de una noticia sin contrastar, de un vídeo trucado dado por bueno, de un bulo mal remojado y peor cocido.

Termino, que me estoy alargando. Si en vez de esperar al desastre para reflexionar sobre la trazabilidad de una noticia lo hiciéramos “de oficio”, los medios (pero también cualquier otro informante que pretenda ser mínimamente reguroso) obtendría los siguientes beneficios:

Generaríamos conocimiento: nuevas y viejas prácticas, perfeccionadas con nuevos recursos y situaciones distintas que obligan a repensar nuestras rutinas. Internet y la tecnología nos lo han puesto muy fácil para contrastar, pero también a los ciudadanos, lo que nos obliga a trabajar más, y a desarrollar nuevas habilidades, para no darles cualquier cosa para desayunar.

– La publicación de un “know-how” de cada medio le otorgaría influencia: los que queremos saber de dónde salen los datos, no sólo tendríamos que conformarnos con el “fuentes judiciales” o la declaración del fulanito de turno sino que podríamos ir más allá. El medio que ofrezca más solvencia será más citado por otros. Eso son enlaces, clics. Dinero.

Respeto: Todo el público sabría cuántas gestiones hay detrás de una buena información. Gran parte de la sociedad ve a los periodistas como ese colectivo de vagos y maleantes que cobramos una pasta por tomar cañas en un bar con la excusa de escribir, cuando en el fondo es lo que nos gusta y miles de personas lo hacen gratis.

Credibilidad: Un medio que muestre su método de trabajo, y que lo muestre con transparencia, es más creíble que otro que se escuda en “fuentes solventes”. Proteger a la fuente es una cosa, demostrar que has contrastado cuanto esa fuente te ha dicho y cómo lo has hecho da credibilidad a tu medio, a tu trabajo y a tu noticia.

Mejores prácticas periodísticas, al verse expuestas al público como ropa tendida: tiene que estar bien limpia. Eso supone que el autor de ese blog de metaperiodismo debe trabajar con total independencia. Alabar diariamente la propia portada convierte el blog en algo absolutamente irrelevante y un nuevo motivo de desconfianza por parte del público y de la profesión.

Reputación: no sólo se debe publicar metaperiodismo cuando metemos la pata, porque entonces parece que SÓLO metemos la pata y el director siempre sale para defenderse. Es uno de los peores errores que, en mi opinión, tienen secciones tan bienintencionadas como el Defensor del Lector. Pero ya sabéis de qué está empedrado el infierno.

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El corto del domingo: El circo de la mariposa

Maravilloso. Me ha dejado sin palabras.

Hanway

El primer corto de este año lo tenía guardado para El circo de la mariposa. Producido en el 2009, cuenta la historia de un circo ambulante en la época de la gran depresión de los Estados Unidos.

No os quiero adelantar nada. Sólo comentaros que este corto transmite un maravilloso mensaje de superación personal, apoyado en la amistad y el coraje.

Entre otros premios consiguió el Door Post Project Film Festival. Premio que reconoce la aportación del corto en cuestiones cómo la esperanza y la dignidad humana.

Espero que os guste. Besos y abrazos para todos!

Hanway

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