Un bonito microcuento en bicicleta.

El carril-bici es el opio del pueblo ciclista

Calle casi vacía. Una chica llega (a pie) a un paso de cebra, a la vez que yo llego en bici. Se para en el bordillo a esperar que yo pase. Me detengo y le hago el gesto mínimo (un leve ladeo de cabeza) para indicarle que cruce.

Se pone a cruzar, con ese trotecillo un poco apurado de la gente que cree que está donde no le corresponde y que quiere salir de allí lo antes posible para no molestar.

– No hace falta que corras, Me gusta verte cruzar.

Se echa a reir un momento y recupera su paso normal. Acaba de cruzar la calle mirándome de soslayo, con una media sonrisa. Me voy, yo también feliz.

Ver la entrada original

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: