Archivos Mensuales: febrero 2016

Tiempos locos es bien

Estoy hablando por el Messenger de Facebook con mi amiga Elisa McCausland, y me ha dado el título para este post. Tiempos locos es bien.

Me refería a la locura de día que ha sido hoy la presentación de Perspectivas wellcomm en el centro de innovación BBVA, con la maravilla de crew que tienen Silvia Albert y Rosa Matías, y con todos los “colaboradores necesarios” en esta obra que he tenido el gusto de coordinar y disfrutar.

Tiempos locos es bien. Hasta hace poco, esa frase mal construida no habría sido entendida, pero las redes están cambiando el lenguaje mucho más a fondo de lo que creemos. No basta con incluir en nuestro vocabulario expresiones como emoticono o tuit. La universalización del uso de estas herramientas está cambiando nuestra forma de escribir, de leer, las frases hechas pueden ser -como en este caso- calcos del inglés o giros que proceden de las redes y que usamos en tono irónico, cómico o festivo. Si el lenguaje hace el pensamiento, cambiar el lenguaje ¿cómo afecta a nuestra percepción y a nuestra forma de ver la vida?

Las redes están cambiando la comunicación a gran velocidad pero también a gran profundidad, como digo. Ya no es que Twitter o Facebook o Instagram vayan a perdurar. Es la lógica que rige todas ellas la que va a perdurar y la que convendría que muchas empresas, organizaciones e instituciones interiorizaran lo antes posible para que no mueran de rigidez.

Ejemplos hay a diario pero hoy me detengo en uno porque es de hoy y es paradigmático: la Consejería de Sanidad de Madrid ha prohibido que en los pasillos de urgencias haya periodistas o políticos, para evitar filtraciones. Más allá de que un periodista o un político puede ser paciente de urgencias en cualquier momento, ¿han pensado que hoy cualquier paciente lleva un móvil con cámara, con grabadora, con redes sociales, y eso le convierte en testigo y medio a la vez?

Llevamos años hablando de transparencia y nos vienen con esas…

Pero es que esa es la realidad. Por eso es a veces tan duro y tan frustrante trabajar en comunicación. Es una profesión magnífica y creativa donde la curiosidad te lleva a leer y aprender cada día lo nuevo, lo último, lo que viene, estás obligado a ir por delante de las tendencias para anticipar estratégicamente a dónde vas a ir, qué elementos debes ir preparando. Y cuando eres el que está en el último berrido, llegas con él a tu organización, a tu empresa, a tu cliente y le muestras el futuro… él o ella no están preparados para la propuesta. Esa es la realidad.

Y esa realidad es la que hemos querido recoger en el Informe de Perspectivas wellcomm de Comunicación 2016. Mi empeño fue hacerlo paritario (que hubiera tantos expertos como expertas), y que mirara la comunicación desde otros puntos de vista: directivos, presidentes, lectores, influencers, clientes, pacientes, responsables de marketing, de RSC, de eventos, de otras áreas, para que nos viéramos a nosotros mismos como nos ven “los otros”.

Así ha salido este informe que no hubiera podido jamás hacer yo sola, y que es el fruto del trabajo y la reflexión de muchas personas. Es una visión poliédrica del estado de la comunicación en 2016, y de las tendencias que quizá lleguen a consolidarse. Querría pensar que esas tendencias encontrarán mentes arriesgadas que las abrazarán y las harán realidad, dándonos ejemplos creativos como este que he visto hoy y que me ha fascinado: En una sola acción, comunicación en vivo, branded content y RSC. Bravo.

Mientras tanto, consejos vendo: compañeros, compañeras, no dejéis que la realidad de instituciones, organizaciones y empresas os desanime u os haga pensar que estar en la avanzadilla es estar equivocados, que aprender nuevas cosas es perder el tiempo. No. Seguid siempre curioseando, no dejéis de investigar qué nueva tendencia puede ser útil para contar mejor y más rápido aquello que tenéis que contar. Siempre puede surgir la oportunidad de ser los primeros en hacer algo, y en todo caso, siempre podréis decir, llegado el momento: “Ya lo decía yo”.

No cabrían ni en mil posts las palabras de agradecimiento que tengo en mi corazón para quienes participaron en este informe wellcomm, para quienes hoy nos acompañaron en la presentación como público y como ponentes, y para quienes (Rosa, Silvia) me dieron la oportunidad de hacer uno de esos informes que, año tras año, he devorado para saber de qué iba a ir mi trabajo. También a los que no pudieron venir pero nos siguieron en streaming o en las redes o simplemente nos tuvieron en cuenta. Gracias, gracias, gracias.

Anuncios
Etiquetado , ,

El hombre de hojalata

Hay tres cuentos que, para mí, son imprescindibles y que sin embargo les leemos poco a los niños y que leemos menos aún de mayores. Uno es Alicia en el país de las maravillas, otro El Principito (enlazo pdf) y el tercero es El Mago de Oz. Todos precisan una relectura adulta, por supuesto. Demasiado ricos en símbolos y poesía.

En El Mago de Oz, la pequeña Dorita recorre el camino de baldosas amarillas para llegar a la Ciudad Esmeralda, donde vive un mago que puede hacer que se cumplan sus deseos. Por el camino, se encuentra a un espantapájaros que quiere un cerebro inteligente; a un hombre de hojalata que pide un corazón; y a un león, que pide el valor y el coraje que no tiene. En el cuento, los cuatro consiguen llegar a la Ciudad Esmeralda donde el mago les encomienda peligrosas misiones, en las que los tres personajes secundarios logran demostrar que sí, que tenían cerebro, corazón y valor suficientes.

pdrsnchz

Pedro Sánchez era para muchos un hombre de hojalata (“cartón-Pedro” le bautizaron en alguna redacción), un hombre con apostura pero sin valor; e incluso a veces, parecía sólo una sonrisa sin nada más detrás, en la sesera.

Veo desde hace semanas a Pedro Sánchez recorriendo el camino de baldosas amarillas que va de la Zarzuela a Moncloa pasando por la carrera de San Jerónimo, y veo que por el camino va ganando, no en apostura, que eso era ya difícil porque la verdad, es un guapo muy de libro (y lo sabe); sino en valor, en corazón y en inteligencia.

Valor para jugárselo todo a la carta de una investidura que es un triple salto mortal sin red sobre una piscina llena de ti-barones.

Corazón para dejar de ser ese hombre de sonrisa inefable y voz impostada (como bromeaba una amiga, “cuánto daño ha hecho el instituto Jaime Vera”) a quien era imposible creer por pluscuamperfecto.

Y la inteligencia para gestionar una situación en la que los demás sólo vemos sus posibilidades de perder o perder, perder contra los suyos o perder contra los otros.

La protagonista del cuento, Dorita, no consiguió hacer realidad sus deseos, como sí hicieron el espantapájaros, el león y el hombre de hojalata. Pero se tiró tras su perro desde un globo y se salvó de morir pensando muy fuerte que en ningún sitio se está como en casa.

Así, con un salto al vacío, logró su objetivo.

Etiquetado , ,
Anuncios